Pulgas

A los organismos que obtienen durante toda o parte de su vida su alimentación de otro organismo, sin causarle por lo general la muerte, se les conoce como parásitos. El organismo del cual obtiene su alimento se llama hospedero o huésped del parásito. A los parásitos que se alimentan de la superficie externa del hospedero se les llama ectoparásitos y éstos son los que se verán en este capítulo. Algunos de estos pará sitos pueden transportar otros organismos que causan  enfermedades como bacterias, protozooarios, rickettsias o virus, de un hospedero a otro. Cuando los parásitos desempeñan esta función se les llama vectores de enfermedades.

La entomología en la Salud Publica, es la ciencia que se ocupa de la relación de los insectos y otros parásitos con el origen de enfermedades en los huma nos por la transmisión de organismos que son los responsables de la condición patológica. Los artrópodos involucrados pueden ser el agente causal directamente (por ejemplo, el piojo ladilla), o bien vectores (por ejemplo, ciertos mosquitos que transmiten la encefalitis). Un objetivo importante en la entomología en salud pública.es la prevención y, si es posible, la erradicación de enfermedades en humanos relacionadas en su origen y transmisión por artrópodos.

Pulgas (Orden Siphonaptera)

En todo el mundo, las pulgas son una plaga en humanos y animales domésticos. Aún cuando la mayoría de las pulgas prefieren hospederos no humanos,  muchas pueden y se alimentan fácilmente de humanos cuando las infestaciones son fuertes o cuando no existen otros hospederos disponibles.

Las pulgas son pequeñas, sin alas y miden en promedio de 1/12 a 1/6 pulgada, pero pueden variar en tamaño siendo tan pequeñas de 1/25 de pulgada hasta grandes de 1/3 de pulgada (ver la cubierta de este capítulo y la Figura II-B*). Cuando se observan de frente, el cuerpo de la pulga es angosto de lado a lado. Esto les permite moverse fácilmente entre los pelos de la capa de los animales (o entre el tejido de las alfombras); en áreas muy angostas como grietas y pliegues en la tapicería, o aún debajo del suelo y dentro de las áreas del subsuelo. Su cuerpo está cubierto con espinas que se proyectan hacia atrás, bien adaptadas para moverse hacia adelante entre los pelos o plumas del hospedero. Estas  mismas hacen que sea difícil quitarse las pulgas al sacudirse o rascarse. Las pulgas tienen piezas bucales agudas y de succión para penetrar la piel del hospedero y succionar su sangre. Sus largas y poderosas patas les permiten brincar de 7 -8 pulgadas verticalmente y de 14-16 pulgadas horizontalmente. Todas estas consideraciones se deben tener en mente cuando se planea un programa de control de pulgas.

Las pulgas tienen una metamorfosis completa. Los huevos son suaves, redondeados y de color claro. Miden cerca de 1/50 de pulgada de diámetro y son del tamaño necesario para ser poco visibles. Con frecuencia son ovopositados sobre el animal hospedero, aunque también pueden ser puestos por adultos que cayeron al suelo (por ejemplo, en la alfombra o en los colchones del hospedero). Puesto que los huevos no están pegados al hospedero, éstos caen y eclosionan en el suelo, en los colchones y ropa de cama, alfombras, tapicería o en grietas en el suelo. Una pulga hembra ovoposita pocos huevos cada día hasta que pone de 200-400 huevos. Dependiendo de la temperatura y humedad, los huevos eclosionan en cualquier lugar de 2 días a varias semanas; bajo condiciones favorables la mayoría eclosionan en 7 a 14 días. Las pulgas del gato que se alimentan de él sin ser molestadas, pueden vivir 3 semanas o más en el hospedero.

Las larvas son pequeñas, activas y parecidas a un gusano. Tienen 13 segmentos corporales y piezas bucales para masticar, no tienen patas. Se alimentan de todo tipo de deshechos orgánicos y se desarrollan muy bien cuando se alimentan de las heces, que contienen sangre no digerida, de las pulgas adultas. Esto explica la presencia de sangre en sus intestinos. La larva se desarrolla, pasando por 3 fases en una semana o en varios meses, dependiendo de las condiciones ambientales y disponibilidad de alimento. La tercera fase larvaria madura mide de 1/8 a 1/6 de pulgada de largo y 1/64 de pulgada de ancho.

A menos de que se realice una inspección concienzuda y completa, es raro que los dueños de las casas o controladores de plagas vean a estas larvas. Con frecuencia se encuentran entrelazadas dentro de una alfombra y resisten el jaloneo de la aspiradora. La larva madura hila un capullo para la pupación, el cual se va cubriendo de granos de arena, hilos, polvo y otros deshechos del sustrato, camuflándola muy bien. Si la temperatura es favorable (21°C), en aproximadamente 7-10 días se desarrolla una pulga preadulta, la cual no ellerge inmediatamente. Muchas pulgas adultas emergen de la pupa de 7 a­ 14 días después de formado el capullo, pero algunas pueden tardar varios meses o hasta un año. Las con­diciones cálidas y húmedas, la presencia de dióxido de carbono (por ejemplo, el que exhalan los hospede­ros de sangre caliente) y los signos mecánicos (por ejemplo, las vibraciones de pisadas o el peso de la pata de la mascota sobre el capullo) causan que las pulgas emerjan. Este fenómeno ayuda a explicar la causa por lo cual los vacacionistas, o personas que se mudan a una casa o departamento nuevo, son acosados por pulgas hambrientas pocas horas después de regresar a sus casas o cambiarse. Las pulgas adultas pueden haber estado en la casa por algún tiempo, o bien fueron estimuladas a emerger del capullo por la presencia repentina de hospederos. Las pulgas adultas después de emerger del capullo, están listas para alimentarse y aparearse en poco tiempo.

Las pulgas, como la pulga del gato, por lo general necesitan condiciones bastante cálidas (21-29°C) y húmedas (70% de humedad relativa) para desarrollar infestaciones sustanciales, tanto en interiores  como exteriores. La larva en particular, es muy sensible a extremos de temperatura y humedad, especialmente a sequedad excesiva. Por lo tanto, los problemas de pulgas tienen su pico en primavera, verano y otoño; épocas en que las condiciones ambientales son favo­rables tanto en el interior como exterior. Sin embar­go, en muchas regiones la "temporada de pulgas"  puede ser en todo  el año. De manera inversa, las pulgas no pueden sobrevivir en el exterior bajo las condiciones secas y calientes presentes durante el verano en muchas regiones.  No obstante, las condiciones específicas de cada patio pueden permitir el desarrollo de pulgas, por lo que el controlador de plagas debe estar alerta durante las inspecciones y las aplicaciones subsecuentes de insecticidas. Por lo común, las pulgas se concentran en las áreas de descanso de las mascotas; en el sustrato de estas áreas cae  materia fecal (que contiene sangre para que las larvas se alimenten) de las pulgas adultas que se    están alimentando en la mascota.

Técnicas

Las técnicas que se van a emplear serán en cada caso específicas para la eliminación de la plaga que nos ocupa, teniendo en cuenta sus características, los productos a emplear para su control y la configuración de la zona a tratar.

Lo que se desea es la distribución del producto insecticida del modo mas efectivo posible, es decir, que llegue al mayor número posible de lugares con un gasto de producto mínimo y la máxima eficacia, teniendo en cuenta en todo momento las características físico-químicas del producto (presentación del formulado) , su toxicidad, el lugar de aplicación y por supuesto la intensidad de la infestación.

  • Empleo de materias primas activas eficaces contra las plagas a tratar. Han de ser por tanto letales para ellas pero con ausencia de toxicidad para el hombre, o con la mínima posible.
  • Utilización de maquinaria debidamente adaptada a la zona a tratar (grandes o pequeñas superficies, interiores o exteriores, zonas húmedas, soleadas...) y a los condicionamientos de la plaga a eliminar (costumbres alimenticias, de transporte, de vivienda, reproductoras...)  

Cuando el tratamiento se realiza en exteriores hemos de tener en cuenta un factor adicional muy importante:  las condiciones meteorológicas, ya que si estas son adversas, (como un viento fuerte o to lluvia) el tratamiento podría no ser efectivo. Por ello nos proveemos de partes meteorológicos.

El primer factor es vital para poder realizar una identificación de la plaga y adecuar el tratamiento al máximo, concretar el punto conflictivo y aplicar menos insecticida para obtener un optimo control del medio ambiente, de cuya política de empresa hacemos gala.

El segundo factor se cumple al utilizar productos lo más específicos posibles para la eliminación de la plaga que nos ocupa , de acción comprobada , y con la mínima toxicidad posible para el hombre. Para ello empleamos productos que cuenten con registro apropiado para cada zona a tratar, siendo todos permitidos para su empleo en tratamientos en salud publica, lo que garantiza  la atoxicidad del preparado en una aplicación controlada y mientras se cumplan los plazos de seguridad señalados para cada uno de ellos.

El instante de aplicación, ya se ha indicado que depende de la especie a eliminar, de su ciclo evolutivo pero por lo general se observa un aumento de la actividad biológica en los meses en que se sufren mayores temperaturas. Esto indica que son estos los momentos adecuados para la administración de sustancias que conduzcan a la disminución de su número.

El cuarto  factor, de gran importancia , es el empleo de la maquinaria de tratamiento óptima. En este caso emplearemos varios  métodos distintos como son la pulverización, la nebulización (en frío y termonebulización) y el empleo de trampas.

El quinto factor, recuento de ejemplares, nos mantendrá informados del estado actual de las plagas, de ahí que destaquemos la importancia de distribuir trampas de feromonas en los puntos más conflictivos.

De no hacerlo, cuando realizásemos mantenimientos nos veríamos obligados a aplicar insecticidas indiscriminadamente.

El plano refleja  la disposición real de las trampas, y permite conocer a nuestro responsable técnico en todo momento el estado actual de las plagas. Dicho plano se remitirá así mismo a los responsables de cada centro una vez realizado el  tratamiento.

PULVERIZACIÓN

Comenzaremos tratando brevemente la pulverización, que es la técnica más empleada. Los productos se emplean en forma de líquidos, normalmente de base acuosa u oleosa, líquidos emulsionables, polvos mojables o polvos solubles. Cuenta con las siguientes ventajas:

  • Distribución uniforme del producto sobre las superficies tratadas, correcto direccionamiento y penetración de las gotas.
  • Obtención de una trama de impactos suficientemente densa pero ajustada al organismo objeto de la acción.
  • Limitación al máximo de la fracción de pérdidas por evaporación o deposición del producto sobre otros espacios distintos al que deseamos tratar.

Se utilizan equipos de presión constante, manuales o automáticos. Con tamaño de gota regulable que suele ir desde 100-250 micras (pulverizaciones finas), hasta 400 en adelante (pulverizaciones gruesas)  las partículas impelidas permanecerán flotando en el ambiente durante cierto tiempo, depositándose paulatinamente sobre las superficies tratadas. Dependiendo de la extensión de la superficie a tratar se emplearán distintos equipos, dos de los cuales describimos a continuación.

Bomba de presión previa

La pulverización consiste en la distribución del insecticida por medio de un vehículo líquido a presión (generalmente agua) que sale de una boquilla. El equipo consta de un pequeño depósito portátil, y una bomba que puede ser de accionamiento manual o eléctrico. Esta técnica se emplea en tratamientos de paredes y otras superficies no muy grandes, siendo especialmente útil para grietas y hendiduras.

Cuba pulverizadora

La característica principal es la pulverización a alta presión, se basa en lograr cierta presión de líquido y transporte de gotas por flujo de aire con lo que se consigue un mayor alcance y penetración del material pulverizado.

Se emplea principalmente en el tratamiento de grandes superficies cuando se pretende conseguir un tamaño de gota medio y un gran alcance.

Su máxima eficacia se logra en el tratamiento a exteriores.

Consiste en un depósito de gran capacidad en el que se disuelve el principio activo insecticida en un vehículo líquido, generalmente agua, desde el depósito y a presión se pulveriza el insecticida a través de una boquilla mediante la cual se regula el tamaño de gota y el caudal necesario, para conseguir una óptima distribución del producto.

NEBULIZACIÓN

Permite conseguir tamaños de gota inferiores a los anteriores, es decir del orden de 50-100 micras, lo que provoca que el producto insecticida permanezca flotando en el aire un tiempo mas prolongado, al depositarse cubrirá una superficie mayor aumentando así su poder de penetración. Permite asimismo el empleo de menores dosis de producto, con el consiguiente ahorro de producto y el menor impacto medioambiental. En el tratamiento se emplean volúmenes distintos de caldo según los distintos métodos de aplicación.    

Diferenciaremos dos técnicas, la nebulización en frío y la termonebulización.

  • Nebulización en frío: Se emplean aparatos capaces de generar un tamaño de gota entre 50-100 micras, generalmente eléctricos. Se forma una niebla húmeda que con el tiempo cubre la superficie tratada. Garantiza una mayor persistencia del producto ya que su poder de penetración en rendijas y hendiduras es mayor, pero si se emplean disolventes oleosos dejará una fina película sobre las superficies. El inconveniente principal estriba en no ser una aplicación dirigida, pero su efectividad es muy alta en grandes superficies o lugares de difícil acceso.
  • Termonebulización: La técnica se basa en el empleo de un reactor térmico, los tamaños de gota son inferiores a las 50 micras, se forma una niebla espesa capaz de penetrar por todos los orificios de la zona tratada, lo que garantiza una trama de impactos regular y por tanto un tratamiento integral  de las zonas tratadas. su principal problema es la escasa resistencia.